
Adeje · Siglo XVIII
La Casona: una casa del siglo XVIII en la calle Grande
Una casa canaria del siglo XVIII en el casco histórico de Adeje, con su patio, su madera y su piedra. Hoy es hotel rural, restaurante y bar.

La casa
Una casona en el casco histórico de Adeje
Fonda Central es una casona canaria del siglo XVIII en la calle Grande, en pleno casco histórico de Adeje. Rehabilitada, hoy acoge el hotel rural, el restaurante de cocina canaria y el bar.
Desde la calle se ve una fachada azul, con ventanas de madera y zócalo de piedra. Tiene dos puertas: la del restaurante y la del hotel.
En la misma calle Grande está la iglesia de Santa Úrsula, con partes del siglo XVI y techumbre de estilo mudéjar.

El patio
Un patio abierto al cielo
Al entrar, la casa se abre a un patio. Lo rodean galerías de madera en las dos plantas, con paredes rosadas y piedra vista. A esas galerías se abren las puertas de algunas habitaciones.
Abajo, una pérgola de madera y cañizo da sombra a mesas y sillones de mimbre, entre plantas y faroles. Arriba, el cielo.

Dentro
Madera, piedra y color
Dentro manda la madera: escaleras, barandillas, puertas, pies derechos y techos de vigas. Entre la madera, muros de piedra vista y paredes encaladas o pintadas de amarillo, rosa, verde o azul.
Las zonas nobles guardan muebles antiguos y viejas fotografías enmarcadas. En la recepción hay un mostrador de madera, mesas y sillones de cuero verde.



Rincones
Sitios para quedarse un rato
Además del patio, la casa tiene rincones para sentarse, leer o no hacer nada.

El salón de la chimenea
Una chimenea de esquina, una mecedora, un gramófono, un televisor antiguo y una vieja máquina de coser. Paredes amarillas y piedra vista.

El rincón de lectura
Una estantería con libros, una mesa y sillones de madera. Al lado, unas puertas correderas dan a la bodega.

El rincón del gofio
Montado como un almacén de antes: báscula, caja registradora, cestas de mimbre, un molino de mano de piedra y paquetes de gofio de millo.

La bodega
Muros de piedra, techo de vigas, barricas que hacen de mesa, taburetes altos y más fotografías de época en las paredes.

Arriba
El solárium, entre tejados
En la azotea hay un solárium con suelo de barro, cactus y plantas en macetas, y mesas con sillones de mimbre.
Desde allí ves los tejados de teja y las galerías de madera de la casona.
Tu estancia
Duerme en la casona
Once habitaciones repartidas por la casa: dobles, una triple y dos cuádruples.
Sin pagar nada en la web: envías una solicitud y recepción te escribe con las instrucciones para la señal; al recibirla, tu reserva queda confirmada.











